Organizados resolvemos lo que necesitamos y defendemos la dignidad humana
Dignidad humana y democracia
El concepto de dignidad humana tiene su origen en la antigüedad griega; sin embargo, se ha enriquecido en su significado y alcance a lo largo del desarrollo de la historia humana, pasando de ser un concepto vinculado a la posición social a expresar la autonomía y capacidad moral de las personas, constituyéndose en el fundamento indiscutible de los derechos humanos. Especial relevancia tiene la dignidad humana, como elemento para enfrentar y desarrollar las normas relativas a las transformaciones sociales provocadas por el desarrollo científico y tecnológico.
La noción de dignidad humana es uno de los conceptos que en el ámbito del derecho y la filosofía presentan mayores problemas para su esclarecimiento y definición, en gran medida porque depende de la concepción filosófica en la cual se fundamente la argumentación; por ello tal vez la conceptualización de la dignidad más utilizada en la actualidad tiene un carácter meramente instrumental, en la que se hace referencia a la dignidad como el trato o respeto debido a las personas por su sola condición de seres humanos, pero sin entrar a señalar las razones o el porqué se le debe ese trato, con lo que se deja a otros ámbitos de reflexión el indagar sobre la naturaleza humana o las características de lo humano que sustentan la dignidad.
El concepto que siempre se le ha dado a esta palabra es distinta a la que los historiadores y nuestros antepasados conocen, sin embargo, se dice que la dignidad humana al igual que la democracia, suponen el derecho inherente e inalterable de las persona a ser respetadas como seres individuales y sociales.
Todos los seres humanos somos iguales, es decir, poseemos una dignidad común.
¿Cómo surge la idea de proteger la dignidad humana?
Necesidades y problemas colectivos
En la democracia, los ciudadanos se organizan y participan de maneras muy diversas, no sólo pensando en el beneficio propio, sino en el del bien común. En algunos casos, la participación se genera de manera espontánea o inesperada, como cuando ocurre una emergencia o un desastre natural; sin embargo, para atender necesidades y resolver problemas colectivos es recomendable que los ciudadanos dediquen una parte de su tiempo a preparar un proyecto bien fundamentado.
Un proyecto participativo es el conjunto de acciones o pasos que realiza un grupo organizado de personas con el propósito de atender las necesidades de su comunidad o mejorar su situación. Es recomendable que en este tipo de proyectos se dialogue y se delibere parar llevar a cabo las etapas de planifica ción y ejecución. Al organizar un proyecto de este tipo, conviene considerar las etapas que lo conforman.
En la democracia, los ciudadanos se organizan y participan de maneras muy diversas, no sólo pensando en el beneficio propio, sino en el del bien común. En algunos casos, la participación se genera de manera espontánea o inesperada, como cuando ocurre una emergencia o un desastre natural; sin embargo, para atender necesidades y resolver problemas colectivos es recomendable que los ciudadanos dediquen una parte de su tiempo a preparar un proyecto bien fundamentado.
Un proyecto participativo es el conjunto de acciones o pasos que realiza un grupo organizado de personas con el propósito de atender las necesidades de su comunidad o mejorar su situación. Es recomendable que en este tipo de proyectos se dialogue y se delibere parar llevar a cabo las etapas de planifica ción y ejecución. Al organizar un proyecto de este tipo, conviene considerar las etapas que lo conforman.
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